Agosto de 2020. En plena pandemia y cuarentena del Coronavirus, recibí un mensaje de Porsche Argentina: "¿Te gustaría ir a probar el Taycan a México?" Todos los temores y cuidados que había implementado en esos últimos meses para cuidar mi salud y la de mi familia volaron por los aires ante la posibilidad de probar el primer Porsche 100% eléctrico.

Tras aceptar la invitación, siguió un largo proceso de conseguir pasajes de avión en un mundo paralizado por el Covid-19, varios hisopados, extensas declaraciones juradas al salir del país y el compromiso de usar barbijo todo el tiempo que permaneciera afuera de la habitación del hotel: el viaje iba a durar sólo cuatro días, pero debía comprometerme a respetar una cuarentena estricta de 15 días al volver a casa (siempre y cuando no se cerraran las fronteras por una nueva "Fase 1", lo cual me impediría volver al país hasta quién sabía cuándo).

Todo el plan era un delirio.

Cuando mi esposa Lola vio que estaba dispuesto a viajar a pesar de todas esas restricciones tomó una decisión muy sensata: decidió autoexiliarse. Justo el mismo día de mi regreso se fue vivir dos semanas al campo con sus padres, formando con ellos lo que en aquella época se llamaba "una burbuja". En cambio, mi hijo V.C. -por aquél entonces con 13 años- prefirió quedarse a cumplir la cuarentena encerrado conmigo en la República de Béccar: ya sabía que su padre es una persona con el "delivery fácil".

Al volver desde México no me traje el Covid-19, pero sí alguna especie de bacteria alimenticia. Ese descuido nos condenó a V.C. y a mí a pasar las primeras 24 horas de encierro abrazados al inodoro: un desastre.

¿Pero valió la pena? ¡Desde luego que sí!

Soy fanático de Ferrari, pero adhiero a la frase histórica del genial Horacio Pagani: "Ferrari es la marca de autos más famosa del mundo y todos queremos una Ferrari. Pero el mejor fabricante de autos deportivos es Porsche".

En México pude probar los Taycan Turbo y Turbo S durante tres días y cientos de kilómetros, en pistas, calles, rutas y autopistas (leer crítica en el archivo). Y no me quedaron dudas: el Taycan es un auto eléctrico, pero -ante todo- es un Porsche.

Por ese motivo, siempre tuve ganas de volver a manejarlo en suelo argentino. No era un deseo sencillo: los precios del Taycan en la Argentina oscilan entre 340 mil y 591 mil dólares. Las pocas unidades que llegaron al país se entregaron a clientes que los encargaron hace tiempo. Dos unidades, para ser más precisos: un Taycan Turbo S fue comprado por un famoso coleccionista de deportivos clásicos de Porsche. El otro, un Taycan 4S, fue adquirido por un cliente que tenía un sólo Porsche (un 911 Carrera S) y lo vendió para comprarse el sedán eléctrico.

El tercer Taycan que se patentó en la Argentina es el que ves en estas fotos: es un 4S de color negro y con muchos accesorios de Porsche Exclusive Manufakftur, la división de personalización de la marca alemana.

Esta unidad es una "demo de prensa" (ver definición), que se está usando para que la prueben los medios de comunicación y también para que la manejen algunos potenciales clientes.

El préstamo es sólo por el día, desde la primera hora de la mañana y hasta el final de la tarde. Esta semana llegó el turno de InsideEVs Argentina y aceptamos la invitación, que vino acompañada de una sola condición: "Por favor, no lo prueben en autódromos. El seguro no lo cubre". Así que, con el permiso de los queridos amigos del Ranking Motor1, la crítica completa se publicará la semana que viene.

C.C.

Fotos: O.C.

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El Porsche Taycan 4S tiene un precio de lista en Argentina de 403 mil dólares.

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Pero también hay versiones con precios entre 340 mil y 591 mil dólares.

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La crítica completa se publicará la semana que viene.


VIDEO: Año 2020 - Porsche Taycan y "La Prueba de La Roca"

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