Como bien me comenta C.C. al momento de escribir esta nota, en Autoclásica siempre hubo autos eléctricos, desde la primera edición: "Los jurados de saco verde y sombrero de paja -esos que eligen a los ganadores de los premios Best of Show, y que se encuentran entre los máximos especialistas de la Argentina en materia de Bugatti, Bentley, Vintage, Preguerra y Postvintage FIVA Ancienne Contemporáneo- siempre se desplazan por las callecitas de la exposición en vehículos eléctricos: los viejos y confiables Melex".

Sin embargo, y más allá de algún stand con motocicletas que aprovechó para captar la enorme afluencia de público en este fin de semana por excepción a salvo de las lluvias, fue una de las pocas veces que se exhibió un automóvil eléctrico en esta muestra (ver cobertura completa de Motor1). Y no fue cualquier automóvil.

Si bien siempre hubo lugar para superautos contemporáneos o no sería extraño encontrarnos un buggy a pilas en algún homenaje al Escarabajo que este año no estaba en agenda, perdido de los ojos de los jurados, e incluso de gran parte de la prensa (pero no de los de InsideEVs/Motor1, claro) en los laberintos del AutoJumble se encontraba la primer e-Baquet de la Argentina.

Se trata de un desarrollo de la gente de Retro Carbono Garage, un taller de Granadero Baigorria (Santa Fe), cuya misión es “mediante el retrofit hacer conversiones eléctricas para reducir la huella de carbono en nuestro planeta” y cuyo primer proyecto es esta cuidadísima baquet realizada sobre la base de un chasis Hattemer estilo Ford A, empresa con la cual compartieron stand hasta el lunes pasado.

Tuvimos la oportunidad de charlar con Hernan “El Pela” Bradas, uno de los socios de la empresa, que con muchísimo entusiasmo nos contó de que viene la cosa:

* La idea: "El proyecto e-Baquet nació hace dos años aproximadamente. Un amigo nos envió una baquet para que la armemos con un motor convencional de combustión interna, para competir en unas carreras que se llaman Gran Premio Argentino de Baquet, la más importante del país, que dura una semana y recorre unos 1.500 kilómetros. Ahí surge no la idea, sino la necesidad de hacerla eléctrica".

* La búsqueda: "Empezamos a averiguar qué equipos poner y cómo hacerla, y nos pusimos en contacto con Gabriel González, de la Agrupación AutoLibre de Uruguay. Nos hicimos amigos, adquirimos los equipos y comenzamos con el proyecto".

* Conciencia: "Con mucha incertidumbre comenzamos el proyecto, nos incorporamos a la red de talleres de AutoLibre, y la e-Baquet es el primer proyecto de nuestro Garage. El nombre del auto -"Conciencia"- creemos que es lo que más representa a nuestro proyecto, la idea de rever cómo y de dónde obtenemos nuestros recursos. El objetivo principal del proyecto es crear conciencia, no solamente con la evolución de los autos eléctricos, la creación de infraestructura y el desarrollo de fuentes renovables de energía".

* Prestaciones: "La base del proyecto es una Baquet Ford A, parte de un desarrollo fabril creado en Río Tercero y continuado por la familia Hattemer, que en este momento está en condiciones de terminar de ensamblar más de 100 autos, varios de los cuales esperan que también sean eléctricos. El sistema utilizado es de la familia Enpower de AutoLibre, provistos localmente por ElectroAuto y PrismaMotion, un producto de origen chino de 108 volts y 50Kw (68hp) con una batería de Litio-Hierro (lifepo4) de 20 kWh, que le permite una autonomía en torno a los 120 kilómetros y una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora. Al menos en las pruebas hasta ahora, puede andar más fuerte, pero nos pareció mucho. De todos modos, son vehículos para andar habitualmente hasta 90 kilómetros por hora”.

Dentro del listado de proyectos que el taller ha llevado a cabo se destaca sin dudas esta prolijísima e-Baquet, pero también terminaron un Jeep y están trabajando en un par de proyectos que incluyen un Chevrolet 1928 y un Shelby Cobra, entre otros. También están pensando en algunos proyectos náuticos: hoy hay motorizaciones que permiten incluso mejores prestaciones. Los interesados pueden conocer más en sus redes: @ebaquet2020 y @retrocarbonogarage.

Eligieron estar en Autoclásica tanto por considerarse dentro del espectro de autos clásicos como por el hecho de compartir stand con el fabricante del chasis, que también puede recibir motores a combustión (sea un Ford A o un equipo Harry Miller de competición).

Entre las preguntas finales estuvieron el inevitable balance de la participación: “Conocimos mucha gente interesada en el retrofit, en convertir clásicos. En Europa es un formato que está de moda hace muchos años, somos muchos los que tenemos autos clásicos en la familia y los queremos conservar. El eléctrico es ideal porque se ahorran muchos problemas que acarrea el motor. El auto queda hermoso, muy suave para manejar, la gente tiene que experimentarlo, pero creemos que el camino de los clásicos eléctricos es el correcto”.

Y por supuesto la pregunta obvia:

-En Autoclásica, ¿se sintieron "sapos de otro pozo"?

-A pesar de ser los únicos eléctricos de la muestra creemos que no. Nuestro camino siempre fue la integración con todos, en ningún momento hay que rechazar ni estar en contra de nada, incluyendo los autos a combustión. Hay que ir viendo el cambio que lleva el mundo e ir aceptándolo.

¿Veremos más "pilitas" en próximas Autoclásica? Mi opinión está alineada con la de Hernán, siempre insisto en que cuando alguien se anime a poner los recursos que hacen falta para un Muscle-Car americano (ver nota) o una buena Pagoda de Mercedes-Benz (ver nota), la fiebre eléctrica se va a contagiar rápidamente. Por el momento, se acerca bajo el radar, pero cuando levanta la cabeza lo hace con mucha elegancia.

No es poco.
L.V.

Galería: eBaquet - Autoclásica 2022

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